Basta una sola flor de champak para que la casa se llene de
fragancia. Sólo una flor en el jardín y todo el queda perfumado. Y eso que es
una pequeña flor. En apariencia no es bella, su aspecto es muy normal, pero que
no te engañen las apariencias. Si te
cruzas con una flor de champak, verás una flor normal que no merece mirarse dos
veces. Sin embargo, es la más valiosa de todas las flores. Contiene el más intenso
perfume posible.
De modo que, recuerda, la apariencia no es el factor
determinante en la vida. El continente
no es lo importante sino el contenido.
Puede que el cuerpo
del hombre sea ordinario, casero, pero a pesar de ello puede que tenga un alma que
esté más allá de la comprensión. Puede que el cuerpo del hombre sea muy bello y
esté completamente vacío, sin alma.
Eso ocurrirá muchas
veces en tu vida; te encontrarás con
gente bellísima que no tienen alma pero también te encontrarás con gente muy
normal con unas cualidades increíbles.
"No te dejes engañar nunca por las apariencias, mira al
centro, no a la circunferencia".
-Osho-
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