lunes, 23 de marzo de 2015

Significativas palabras




Vivimos en una sociedad que día a día demuestra que los valores morales entraron en una gran decadencia, quizás por que priman más otras cosas, la avaricia, el egoísmo y, la corrupción. Esto es un gran problema que debemos lidiar en nuestros días y ver la forma de resolverlo entre todos.


Sería necesario poner en  practicar valores como humildad, honestidad, honradez, dignidad, justicia, equidad, respeto, responsabilidad,  tolerancia…o eso sería incurrir en.


Utopía: la sociedad ideal. El concepto de utopía implica una sociedad, gobierno o proyecto halagüeños, aunque se supone que irrealizables.

Distopía: es una utopía perversa, donde la realidad transcurre en términos opuestos a los de una sociedad ideal. Futuro apocalíptico, desalentador y/o descripción de sociedades  totalitarias de pensamiento único, con el ciudadano aborregado totalmente controlado por el poder político/económico, sin libertad de decisión.  

Demagogia: una práctica política que apela a los sentimientos y las emociones de la población para ganarse su apoyo. Ciertos gobernantes que acceden al poder a través de elecciones libres (y que, por lo tanto, fueron elegidos por la mayoría de la población) lo hacen a través de concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los votantes. En ese sentido, el candidato demagogo no se impone por su programa político o por sus propuestas, sino que es elegido por lograr incentivar algún tipo de sentimiento en las personas. Esta elección, por lo tanto, no es racional.

Ucronía: la ucronía es aquello que pudo pasar, pero no pasó. Suele aplicarse a la historia, pero también es muy recurrida para los asuntos de la vida cotidiana. Básicamente, lo que hace la ucronía es preguntarse “¿qué hubiese pasado si…?”, y a partir de esa pregunta imagina un devenir histórico alternativo. En este sentido, la ucronía parte de un evento real, o de una sucesión de eventos de carácter histórico, que se desarrollarán en un sentido diferente al que conocemos.

Hagamos que la utopía sea  REALIDAD, la distopía se convierta en  UTOPÍA, la demagogia se transforme en VERDAD, y la ucronía en un QUIZAS…


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lunes, 2 de marzo de 2015

El ruido enmudece las palabras




El mundo es un estruendo, una fanfarria. Nuestras vidas están ahítas de ruido. Ruido de palabras grandilocuentes, de charlatanería de feria, de promesas imposibles. Ruido bélico, ambiental, político, económico, mediático, tertuliano…Ruido, siempre ruido infructuoso y hostil que estorba a la serenidad y a la reflexión. Demasiado ruido para conservar la salud y la cordura.

El ruido enmudece las palabras. Y sin palabras, ¿Cómo comunicarse?, ¿Cómo entenderse? El ruido nos confunde, nos enreda, nos hace torpes e irritables. El ruido está convirtiendo el mundo en una Babel insufrible. El ruido solo sirve para no escuchar a los que lloran, a los que claman, a los que imploran.

Sueño con un mundo de calma y hablar quedo; de rumores marinos y murmullos del viento; de quietud y silencio.




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sábado, 14 de febrero de 2015

“ Amor, amor”



“A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse” (Gracia Márquez)

Los viejos hombres y mujeres, a veces ocultan sus sentimientos amorosos ante los demás, porque sucede que no está bien visto o no es normal ver dos ancianos enamorados. Pensamos que “normal” equivale a abundante, habitual, a mayoritario pero, en realidad nos remite a la norma, a la ley, al mandato social.
En general somos esclavos de aparentar, de mostrar algo que no somos, de transformar nuestra vida en un escaparate incierto, por el qué dirán.
Hoy en día, gracia a la mente abierta y actitud positiva de algunos ancianos, vemos viejos rejuvenecidos psicológicamente, quizás porque se mantienen enamorados, sea con su pareja de toda la vida u otra. En alguna ocasión se ha dado la anécdota “simpática” cuando en la residencia o el geriátrico  algunos de los residentes se ha hecho novios o “novietes” son viejos que afrontan la vida con un talante y actitud de libertad madura conseguida con el paso de los años, son viejos enamorados que no envejecen que, han superado las apariencias y se muestran tal cual, sin prejuicios.

En esta vida siempre hay tiempo para volver a amar. El tiempo no tiene validez en una aventura como esta. Pierde importancia contar los años vividos, y aquellos que aún quedan por venir. Hay que recordar que la mente no envejece nunca si la ejercitas. Eso a Cupido le consta. ¿Y a ti?.


“¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un perjuicio” (Albert Einstein)



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lunes, 2 de febrero de 2015

Corazón corazón



A una persona de mi entorno hace no mucho le detectaron arritmia persistente (Un trastorno de la frecuencia cardíaca. El corazón late de manera irregular). El cardiólogo le propone hacer una “Cardioversión eléctrica” para intentar quitar la arritmia, le explica que el procedimiento consiste en dormirle con anestesia y adminístrale un choque eléctrico ¿¡un choque eléctrico!? “como en las películas” ¡¡uff qué miedo!! Un choque eléctrico que para el corazón, si, lo para, pero el corazón SIEMPRE vuelve a latir; eso es lo que le aseguran a esta persona. Para que el corazón se pare definitivamente tienen que pasar cosas muy, muy graves; si no siempre vuelve a latir y, al volver a latir lo haga con el ritmo normal.

El corazón, ese musculo corporal que tiene vida propia o mejor dicho que es la vida misma. A él se le atribuyen sentimientos, entre ellos el amor. No, no se le para fácilmente, estará gastado o envejecido pero siempre latiendo, a veces pierde el ritmo, se equivoca, da traspiés, pero basta una parada, un descanso, una pausa, y vuelve a recuperar el ritmo de la vida.



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