-Hemos parado un poco, pero vamos camino de la farmacia, a
este se le ha metido en la cabeza comprar una crema que anuncia la televisión que,
según dice, regenera no sé qué alivia los dolores y cura milagrosamente varios
males.
Juan apenas si oye aun con audífonos, así que levantando la
voz me dirijo a él y le digo:
-Juan no todo lo que anuncia por televisión es exactamente
como lo muestran, son anuncios comerciales cuyo fin es vender el producto, y lo
mejor con respecto a la salud es acudir a tu Médico.
-Si (me dice), pero es que él no me manda nada, y yo estoy
cada vez peor.
-Pero Juan, tienes que confiar en el Doctor, es un
profesional que hará lo que esté es su saber y entender, y tratarte hasta donde estén
sus límites, teniendo en cuenta tu edad.
-Juan insiste. Creo que lo que dice la televisión es lo que
yo necesito.
Se levantan, nos despedimos y, se encaminan hacia la
farmacia mientras la mujer moviendo la cabeza me dirige una mirada como
diciendo ¿Qué le voy hacer?
¡El “Doctor televisión” ha hablado, lo cura todo y sin
receta!
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