miércoles, 3 de agosto de 2011

La carrera

En uno de mis paseos matinales con un día de agradable temperatura, camino por una calle donde habitualmente se puede ver personas corriendo practicando deporte, uno de estos, un hombre de unos treinta años me adelanta con paso rítmico, más adelante como a diez o quince metros, se cruza con otra persona con andar dificultoso apoyándose en un bastón. Al llagar yo a su altura veo que es un anciano con muchos años, y que el paso del tiempo ha dejado huella  en sus piernas y apenas puede dar un paso, me mira y con el basto señalando al deportista se dirige a mí con una voz un poco apagada por los años pero socarrona, con estas palabras -Qué te parece, le he dicho que si hacemos una carrera y me ha dicho que no, hay que ver qué poca seguridad tiene en sí mismo-el comentario me hizo mucha gracia y estuve riendo un buen rato.
Siguiendo mí camino se me viene a cabeza las palabras del viejo con el basto. Quizás la competición no era llegar antes a la meta sino mantener una carrera de fondo para llegar a su indefinida edad, vuelvo la cabeza y observo que sigue su camino despacio, muy despacio no tiene prisa pues su meta es vivir.
J.P 


martes, 2 de agosto de 2011

Agresivos al volante

El otro día íbamos mi nieto y yo a cruzar la calle por donde se debe, el paso de cebra, y en la mitad aparece un bestia al volante de un coche a gran velocidad, dando un tremendo frenazo y a punto estuvo de llevarnos por delante dejando el para choque delantero a escasos centímetros de mi pierna derecha; pálido y tembloroso le dije de todo menos bonito, mi nieto cogido de mi mano izquierda, con sus seis años repetía mis palabras una por una.
Cruzamos la calle, ya en la acera mi nieto me dice ¡abuelo que susto nos ha metido este cabrón! Exactamente una de las palabras más repetidas por mi dirigida al del volante. Seguimos andado y pienso que le debo decir a un niño de esta edad, ¿que no diga esas “palabrotas”? si su abuelo las dice no lo entendería, intento explicarle que solo se emplea en casos extremos, que normalmente hay que recurrir a la denuncia para que intervenga la justicia. Pero en este caso si no ha habido atropello como se podría hacer, y si nos atropella que sanción le pondrían, quitarle algún punto para dárnoslo a nosotros en las heridas causadas por su imprudencia. ¿qué hacer con estos agresivos al volante?.
Seguidamente no dirigimos al parque a jugar a la pelota que a mi nieto le encanta, estuvimos un rato sin poder dar una patada, de vez en cuando nos mirábamos uno al otro, teníamos el miedo metido en los ojos.
De pronto nos dimos un abrazo de los habituales entre nosotros pero con mucha más fuerza, recogimos la pelota y regresamos a casa, eso si esta vez cruzamos la calzada cuando vimos que no venía ningún coche en la distancia.


Me quedé con la cara del sujeto que reproduzco aquí por si alguien lo reconoce.


domingo, 17 de julio de 2011

Nunca es tarde

Nunca es tarde para tener nuevas experiencias en intercambio de ideas e información, aunque estoy muy limitado en el sentido de aportar (como no sean vivencias o en todo caso “pinitos” en Power Poit y Photoshop con lo que me divierto y distraigo) pero si estoy abierto a todo, en el sentido de ver satisfechas mis inquietudes de aprendizaje, y en este campo de los “blogs” estoy intentado (autodidácticamente) dar algunos pasitos en crear un blog, cometiendo errores en algunos casos de “bulto” y espero que no sean graves y que pueda estropear algo (aunque parece que he roto el cristal del fondo??).

Saludos del viejo aprendiz.

viernes, 15 de julio de 2011

¿de donde venimos?

¿Quiénes somos, de donde venimos y a donde vamos? (pensamiento)


Quien no se ha hecho estas preguntas transcendentales, levantando la cabeza, volviendo los ojos al cielo y (te da como un “vahído”), seguidamente bajándolos hacia el suelo, miras en tu interior observas y divagas:

Me tiento, luego soy… digamos un veterano de una dilatada vida, donde atrás se quedó, la inocencia de la niñez, el vigor muscular de la juventud, la fantasía, algunas ilusiones, los planes del mañana.

Ando, luego vengo… por el camino perdiendo el pelo, los dientes, los amigos que se fueron, la salud, algunas esperanzas.

Camino, luego voy…con el tiempo haciéndome más sabio, acumulando el tesoro de ver cosas, reconocerte con los mayores, cosechando cariños y recabando respeto.


Estando en estos desvaríos, preguntas.
¿Quienes somos?
¡Una pieza más en mitad de un todo!

Somos una pieza de una maquinaria imperfecta que ensambla y se complementa con otras, como ser humano que crece se multiplica y madura en el trato con otros.
Cada persona es un mundo donde hay caras impenetrables que esconden incompetencia, seres que hacen del servilismo su razón de ser, el egoísmo su causa, la vileza su consigna, y la indignidad su gozo. La diversidad existe, por quien aporta nobleza, cordialidad, desenfado, comprensión y tolerancia.

Venimos desde hace millones de años desarrollando un cerebro complejo y perfecto, que nos diferencia de los de otros animales, capaz de modificar para bien o para mal las condiciones naturales, empleando la inteligencia para descubrir medicinas, inventar mecanismos y medios para hacer la vida mas cómoda; con poder para cambiar el color de las flores, la forma física de los animales, el curso de los ríos, la fisonomía de los montes y contaminar los mares.

Vamos, si somos incapaces de entender donde esta nuestro limite, a la destrucción, no del medio ambiente sino del ambiente entero.

¡Repregunta!
¿Quienes somos? – Ni idea.
¿De donde venimos? – Lo ignoro.
¿Adonde vamos? – Yo lo único que sé, es que no sé nad… Bueno si sé, que voy a dejar el bolígrafo inmediatamente, por que me esta dando un vahído... Sin paréntesis.




J. Pareja